Revista electrónica de difusión de El Mensaje de Silo   Volver a la portada Imprimir esta página  

Testimonios:

Una experiencia que motiva mi pregunta...(Sábado 11 de junio 2005) Ayer, como cada semana fuimos, con Miguel a ver a una amiga querida que está muy enferma, la hermana Vicenta, por quien pedimos juntos hace unas semanas... Ella casi parece inconsciente, no habla y está postrada en la cama o en una silla de ruedas en el mejor de los casos, dependiente siempre de una enfermera... Después de preguntarnos Miguel y yo sobre cómo poder ayudar a la Hermana Vicenta desde su situación, decidimos leerle algo del Mensaje de Silo y después de hacer una breve petición de bienestar para ella, le leí el capítulo La Guía del Camino Interno y fue impresionante como, al leer este capítulo, sus ojos me miraban atenta, aún cuando sus fuerzas parecían abandonarla... poco a poco sus ojos se fueron iluminando, con un brillo tan radiante que no pasaba desapercibido... su rostro se iluminó!!!... al terminar de lee el texto le pregunté si quería que le leyera otro párrafo, con la esperanza de que pudiera hablar algo, pero casi segura de que se quedaría muda, como tantas veces lo hizo, ante alguna pregunta mía, pero grata fue mi sorpresa cuando con mucho esfuerzo y con los ojos bien abiertos, apenas terminé de preguntar me dijo "SI", como sedienta del mensaje, como hambrienta de él, como si lo hubiese estado esperando... Sentí un nudo en la garganta y mis ojos se inundaron de lágrimas por la emoción! Ella había escuchado, estaba comprendiendo y el Mensaje resonaba con el momento de su vida... Miguel hizo una pequeña ceremonia para invocar a su guía, para que ilumine su entendimiento en este momento y luego volví a hacer la misma lectura, la cual ella siguió atentamente... sus ojos se iluminaban mucho más... Es increíble cómo se puede encender la mirada y hasta la vida misma a partir del contacto con el Mensaje... Es grandioso y reconfortante la experiencia que nos tocó vivir con Vicenta!!! Esta experiencia vivida me está dando una respuesta importante a las preguntas formuladas... pero sigo meditando en las preguntas y la comparto con ustedes porque me gustaría podamos reflexionar e intercambiar sobre este tema... Imagino que a muchos de ustedes les ha tocado vivir situaciones así verdad? me gustaría saber algo más de experiencias así... ¿Cómo proceder en los casos en que las personas están cercanas a la muerte y a veces hasta inconscientes, para ayudarles a despertar esa dimensión sagrada de su ser?¿Es posible que ellos en momentos límites de sus vidas puedan encontrar el camino que les lleve al despertar espiritual? ¿qué el lo mejor que podemos pedir para ellos, cuando sabemos que su vida ya se apaga?
Raquel G. España

Querida Raquel.
Agradezco mucho tu carta. Por otra parte, el relato que haces de la visita a la hermana Vicenta es muy lindo y, sobre todo, inspirador. Ya mismo te respondo lo que creo: el ejemplo de lo que sucedió con Vicenta nos orienta en la ayuda que podemos prestar. *En todo caso, pueden ocurrir grandes cosas si se despierta en uno la Fe en el momento en que se trata de ayudar a alguien.*
En cuanto al Pedido "cuando se sabe que esa vida ya se apaga", *la fuerte compasión y el cálido deseo de que pase a otro plano con unidad; el cálido deseo de que supere todas las contradicciones que la pueden haber acompañado.*
Respecto al intercambio y a los comentarios sobre estas anécdotas tan positivas ya es hora de que estas cosas se sepan... muchos las recibirán con agradecimiento.
Aprovecho para enviarte un gran abrazo.
Mario- Mendoza-Argentina.

¿Còmo empezar?, ¿còmo expresar?...................IVANA, mi hija està bien.
Quiero abrazarlos a todos a todos los viejos Siloístas que dedicaron su tiempo en pedir para que Ivana estè bien.
Recuerdo que al tener que mandar los primeros mail para que hicieran ceremonias por ella tenìa algo de pudor ( uno siempre piensa que hay otros primero) luego se sumaron màs y màs amigos de distintas creencias y ya estaba en mì la certeza de que todo era solo un pequeñito mal momento. Amigos tenìa miedo…amigos me acompañaron en cada instante, los veìa, los sentìa, los abrazaba. Hoy quiero agradecerles de una forma nueva, quiero ese gracias que nunca usè, quiero ese beso que nunca dì, quiero ese nuevo abrazo………todo para ustedes.
Nunca me hubiera atrevido a escribirle a mi guia, AL MAESTRO pero la fuerza de una madre busca, empuja, salta……y llega, asì fue esa carta a mi guía……con vergüencita pero firme por eso…….. Gracias Negro.
Amigos sigamos confiando en nuestra fuerza Siloista, sigamos mejorando nuestro interno mundo, sigamos despertando. Ivana reza todas las noches y pide por todos ustedes, por todos los que también piden por ella. Gracias a todas las Cecilia Frontini que pasaron los mail, gracias a todos los Jorge Alò que pidieron hacer ceremonias por Ivi.
Quiero acariciarlos con mi amor, quiero que estemos siempre cerca.
Kelmis ( mamà de Ivana de Argentina)


Querida amiga
de tantos años, quiero estrecharte hoy en mi corazon y darte aunque sea a la distancia mi afecto y mi acompañamiento y desear que Graciela finalmente liberada de su cuerpo se encamine hacia la mas maravillosa luz. Se que la fuerza tuya y la de todos nosotros te ayudara a evocar los mejores momentos con Graciela, superando de esta manera esa nostalgia que nos invade en estos momentos, a nosotros simples aprendices de todo lo que nos ha transmitido el Maestro, pero que en el fondo de nuestros corazones sospechamos que pronto ese velo caerá y los que aparentemente "partieron" estarán detrás de ese velo para darnos la bienvenida a la gran fiesta de lo
inmortal. Te acompañamos y pedimos por vos y por ella
Lea y Jose Maria-Argentina

Cristina: estoy ahí junto a ustedes, pidiendo desde lo mejor de mí por Graciela y recordando que cuando me conecté con el Movimiento, Rosario me invitó a visitar Mar del Plata y fui a dormir al departamento de Graciela. Ella está unida a uno de lo mejores recuerdos de mi vida... por eso pido con Fuerza que su Guía la acompañe hacia el mejor camino ..
Vaya mi mejor sentimiento, mi abrazo más cálido y mi deseo profundo del encuentro con lo mejor de la Vida.
Alicia O. Argentina

Hola Cristina, hola amigos.
Al cerrar los ojos, abracemos a Graciela muy cerca de nuestro corazón, de modo tal que sirva para dar señal de bienestar en su tránsito a otro tiempo y espacio."Así, vuela hacia las estrellas el héroe de esta edad. Vuela a través de regiones antes ignoradas. Vuela hacia afuera de su mundo y, sin saberlo, va impulsado hasta el interno y luminoso centro".
Un gran abrazo
Gustavo - Argentina

Hola de nuevo a todos
Graciela ya ha partido a otro tiempo y otro espacio.
En este momento me vienen a la cabeza las palabras del Maestro:
"...como es posible que lo inmortal genere la ilusión de la mortalidad?", y que bueno sería que podamos revelarnos con la creencia ilusoria de la muerte!. Nos queda pedir por que Graciela llegue a buen lugar y también por todos los que la queremos, y en especial por nuestra amiga Cristina.
Un fuerte abrazo ¡Paz en el corazón, luz en el entendimiento!
Sonia- Argentina

Queridos amigos:
Desearía compartir con aquellos que amo la gran experiencia que he vivido y por la cual todavía estoy agradeciendo. Desde Agosto del 2002, después de mi ceremonia de Reconocimiento, han sucedido muchas cosas: he cambiado muchas cosas de mi vida cotidiana y sobre todo de mis relaciones, he sentido profundamente la alegría y el sufrimiento de las personas que amo, he trabajado conmigo misma y con la relación con los otros. Algunos amigos conocen mi recorrido. En este tiempo, ha 'aparecido' mi madre y desde entonces, nos hemos acercado mucho, compartiendo momentos, días, sensaciones. Una mujer con mucha fe y por lo tanto con mucha fuerza. Hace muchos años que sufría una enfermedad que se llama mielomonocitosis, que al principio de este año se transformó en leucemia mielomonocítica, una forma agresiva. Hacía tiempo que me preparaba para este momento y pedía que no muriese sin que yo estuviese allí para asistirla.
Bien, un día se agravó, en parte por una caída y rotura de fémur. Cuando después de 12 horas llegué con ella estaba ya en un estado confuso, sufría mucho y a veces llamaba a su madre (sucede con frecuencia en estos estados cercanos a la muerte). La segunda noche de vigilia que pasé con ella estaba sedada.
Pasé todo el tiempo acariciándola, hablándole, y esto me sirvió para conectarme con ella, diciéndole y haciéndole sentir que la quería, que estaba con ella y que podía estar tranquila, que todo iría bien. Le pedí disculpas por el pasado, descubriendo que eran todas cosas secundarias. Le dije, sosteniéndole la mano, bañándola y secándola, que la quería, que había sido maravillosa y que le estaba muy agradecida.
Al final de la segunda noche sentí que era el momento adecuado para hacer la ceremonia de Asistencia. Empezamos, tomándole la mano, y en el momento de la pausa vino una enfermera a tomarle la temperatura, así que después pensé que sería adecuado volver a empezar la ceremonia, pero vi como una lágrima descendía de sus ojos… para entonces yo estaba sintiendo una fuerte sensación en el pecho. Sentía solo esa sensación, enorme y cálida, y la sentía a ella. En aquel momento supe, tuve la certeza, de que ella estaba haciendo el trabajo, entonces proseguí con la ceremonia. Fue la sensación interna más fuerte de toda mi vida, de gran amor. Me sentía muy cercana a ella, muy conectada, leí las últimas palabras y dejó de respirar.
Lo primero que hice fue agradecerle por este gran regalo que ahora yo podré llevar a otros. Me mostró, al despedirse de mí, su gran amor sin condiciones. Y me enseñó qué hay que hacer, de qué modo hay que atender a alguien que está partiendo y cómo se siente uno cuando la puerta del corazón está abierta.
En ese momento, muchas de las tensiones y preocupaciones de los últimos meses se desvanecieron y sobrevino una sensación de paz, mientras los enfermeros se movían para llamar al médico y verificar el deceso.
No era el primer cadáver que veía, pero acompañando su cuerpo me reafirmé en la certeza de que aquello no podía coincidir con la persona que lo había habitado y que habíamos amado.
Lo que sucedió en los dos días sucesivos fue todavía más extraordinario: parientes y amigos se interesaron por lo que hago, gracias a que ella les había hablado. Algunos querían verme y hablar conmigo, otros vinieron a las reuniones del Mensaje.
Durante el funeral, en la iglesia, leí la ceremonia de Muerte y fue fantástico ver como el Mensaje puede ser interpretado con tantos colores (matices) diferentes por cada uno; lo elogiaron como “hermosa poesía”, “hermosa plegaria”, “palabras verdaderas”, las “palabras conmovedoras” que había escrito “yo”…
El sacerdote me pidió el texto y comentó que lo leería y que le gustaría hablar conmigo.
Extraordinario, esta mujer ha sabido sembrar, dar a aquellos que la rodeaban… también por esto me siento afortunada.
Que el Mensaje se manifieste y se manifieste en el corazón de cada uno de nosotros, de cada ser humano, es el mejor pedido que se puede hacer ...
Llevar el Mensaje a otros, es el mayor acto de amor.
Un abrazo a todos.
Patrizia - Italia


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